Santo Domingo.– La catarata continúa posicionándose como una de las principales causas de pérdida visual en adultos mayores, especialmente después de los 60 años, muchas veces avanzando de forma silenciosa hasta afectar significativamente la calidad de vida.
Esta condición ocurre cuando el cristalino natural del ojo pierde transparencia con el paso del tiempo, provocando visión borrosa, dificultad para leer, sensibilidad a la luz, colores menos brillantes y problemas para conducir de noche.
Especialistas advierten que muchas personas asumen erróneamente que ver menos es parte normal del envejecimiento, cuando en realidad podría tratarse de una catarata tratable.
El doctor Arnaldo Espaillat, director médico del Instituto Espaillat Cabral, destacó que un diagnóstico oportuno es clave, ya que la cirugía de catarata es un procedimiento ambulatorio, seguro y altamente efectivo, que no solo permite recuperar la visión, sino también mejorarla mediante lentes intraoculares personalizados.
Las tecnologías actuales permiten corregir además condiciones como miopía, astigmatismo, hipermetropía y presbicia, ofreciendo una experiencia visual adaptada al estilo de vida de cada paciente.
Expertos insisten en que las evaluaciones oftalmológicas periódicas son fundamentales para detectar la catarata a tiempo y actuar antes de que limite la autonomía personal.
Hoy, tratar una catarata no solo significa volver a ver mejor, sino recuperar seguridad, claridad e independencia.



